
Prevención y manejo de la mastitis: consejos esenciales para padres que amamantan y extraen leche
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Ileana Berrios, MS, IBCLC
La lactancia materna es una experiencia maravillosa, pero a veces puede presentar desafíos. Uno de ellos es la mastitis, una inflamación del tejido mamario que puede causar dolor, hinchazón e incluso infección. Comprender cómo prevenir y controlar la mastitis es esencial para una lactancia saludable. Aquí tienes algunos consejos para ayudarte a afrontar esta afección eficazmente.
Entendiendo la mastitis
La mastitis puede ocurrir cuando un conducto mamario se obstruye o las bacterias entran en el seno a través de un pezón agrietado. A menudo, causa dolor e inflamación en el seno y puede ir acompañada de síntomas gripales, como fiebre, escalofríos y fatiga. Si bien puede ser incómoda, la buena noticia es que la mastitis es tratable y existen maneras de prevenirla.

Consejos esenciales para el manejo de la mastitis
Para ayudar a controlar la mastitis y aliviar los síntomas, la Academia de Medicina de la Lactancia Materna recomienda las siguientes estrategias:
1. Aplicar compresas de hielo
Aplicar hielo en la mama afectada puede ayudar a reducir la inflamación y aliviar el dolor. Use compresas de hielo durante 5 a 10 minutos cada 2 o 3 horas para minimizar la hinchazón.
2. Practica masajes linfáticos
Los masajes linfáticos pueden ayudar a mejorar el drenaje linfático y reducir la hinchazón. Masajee suavemente los senos con movimientos circulares entre cada toma para estimular el flujo de leche y prevenir obstrucciones.
3. Tomar AINE
Los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como el ibuprofeno, pueden ayudar a reducir la inflamación y aliviar el dolor. Asegúrese de seguir las instrucciones de dosificación y consulte con su profesional de la salud si tiene alguna duda.
4. Use compresas tibias mientras amamanta o extrae leche.
Aplicar una compresa tibia en el pecho afectado mientras amamanta o extrae leche puede ayudar a facilitar el flujo de leche y aliviar las molestias. Sin embargo, evite usar compresas tibias entre tomas, ya que esto puede aumentar la inflamación.
Cuándo buscar atención médica
Aunque muchos casos de mastitis pueden tratarse en casa, es fundamental buscar atención médica si experimenta síntomas graves. Si tiene fiebre de 38 °C (100.4 °F) o más, consulte con su médico o acuda al centro de urgencias más cercano. Un profesional de la salud puede determinar si necesita antibióticos u otros tratamientos para tratar la infección.
Consejos para prevenir la mastitis
La prevención es clave para controlar la mastitis. Aquí tienes algunos consejos para reducir el riesgo:
- Asegúrese de que el sujetador esté bien sujeto: un buen sujetador garantiza una extracción eficaz de la leche, lo que reduce el riesgo de obstrucciones.
- Alimentación frecuente: amamante o extraiga leche con frecuencia para mantener el flujo y evitar la congestión.
- Alterne los pechos: alterne el pecho con el que comienza en cada toma para asegurar un drenaje uniforme de la leche.
- Use sostenes cómodos: evite los sostenes ajustados que pueden constreñir los conductos lácteos.
Conclusión
La mastitis puede ser un obstáculo difícil en tu camino hacia la lactancia, pero con las estrategias adecuadas, puedes controlarla y prevenirla. Presta atención a tu cuerpo, busca apoyo cuando lo necesites y consulta a tu profesional de la salud si experimentas síntomas graves. Al tomar medidas proactivas, puedes seguir disfrutando de los numerosos beneficios de la lactancia materna para ti y tu bebé. Recuerda continuar amamantando y extrayendo leche como de costumbre, ya que esto no afecta a tu bebé.

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